«“El Padre Hurtado pesca vocaciones”, decían aquellos padres y madres temerosos que, en su mezquindad egoísta, niegan a sus hijos al llamado de Dios. Y no comprendían que esas vocaciones nacían al contacto del alma inflamada de un apóstol y eran la realización en el tiempo de la eterna palabra de Jesús: “He venido a traer fuego a la tierra; y ¿qué otra cosa quiero sino que se abrase?”».
+Manuel Larraín Errázuriz
Obispo de Talca
Homilía en los Funerales
de San Alberto Hurtado
San Alberto Hurtado y el Obispo Manuel Larraín, amigos de toda la vida respondieron al llamado de Jesús.
No es infrecuente que al percibir el llamado del Señor a una vida de plena disponibilidad a su servicio y de los hermanos, se tenga miedo. Si eres de aquellas, el Papa, haciéndose eco de la palabra de Jesús te dice:
«Pero las filas del sacerdocio y de la vida religiosa están muy ralas en el momento actual en nuestra Patria. Regiones inmensas no tienen sacerdote, jamás oyen la palabra de Dios, ni se celebra en ellas el Santo Sacrificio... Y lo que es mas triste los sacerdotes que mueren no son todos reemplazados, pues no hay candidatos en número suficiente para ocupar sus puestos.
¿Por qué esta crisis? La vida pagana de nuestro tiempo, la indolencia y egoísmo del ambiente; sí, pero no es eso sólo. Hay jóvenes que, si supieran que ellos pueden ser sacerdotes, lo serían, pues hay mucha generosidad y amor a Cristo en sus almas».
San Alberto recién ingresado al Noviciado
«Qué favor más grande el de la vocación»
«Cuando la vida de familia, las comodidades del mundo se te presenten; cuando todas las personas insistan en que te vas a enterrar viva y tan chiquilla, cuando te digan que esperes un poco más, que examines si tienes verdadera vocación conociendo el mundo, etc..., si existe en tu alma amor, nada te detendrá, Jesús te espera. Ven luego a perderte en sus brazos divinos. El te va ha hacer divina compenetrándose contigo».
Santa Teresita de los Andes
Estadísticas aproximadas hoy
La vocación es ante todo un llamado. Es Dios quien llama. Esta llamada es un acontecimiento personal, exitencial. Es la irrupción del amor de Dios en la vida del ser humano que es llamado. Vino a mí la palabra del Señor, dice el profeta Jeremía explicitando la raíz de la elección de Dios: “Antes de formarte en el vientre, te conocí; antes que salieras del seno de tu madre, te consagré y te constituí profeta entre las naciones”.
Pero, si bien es cierto que la elección de Dios es desde toda la eternidad y de que es Él quien llama, el ser humano llamado es libre. Por esto podemos decir que la respuesta vocacional es la concordia entre el llamado divino por amor y la respuesta humana.
Acoger la vocación de Dios es asumir la misión en el mundo, en la historia, en la realización personal a la que Él llama desde el misterio de su amor y cu conocimiento...
La persona que tiene vocación a la vida consagrada o al sacerdocio es llamada por Dios para colaborar de una manera muy especial en el Plan de reconciliación de la humanidad, para ser testigo del Amor manifestado en Jesús, para cooperar en la construcción de un mundo más justo, fraterno y reconciliado.
Ante la llamada de Dios sólo cabe una respuesta honesta e inteligente: "¡Habla Señor que tu sierva escucha! "
Pero... qnte todo esto...
Para pensar...
Las consagradas eran en 1996 [hace 10 años] 6,197